La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este martes 1 de septiembre de 2026 su Segundo Informe de Gobierno desde Palacio Nacional, en Ciudad de México, mientras el Congreso de la Unión recibió el documento sobre el estado que guarda la administración pública federal. El balance oficial incluyó resultados en economía, empleo, seguridad, bienestar, salud, educación e infraestructura, pero sus principales cifras quedaron sujetas a una comparación con los datos más recientes de INEGI, IMSS, Banxico, la Secretaría de Economía y organizaciones civiles.
La disputa no está únicamente en saber qué número es mayor o menor. El punto central es determinar si los avances reportados representan cambios estructurales o si reflejan una mejora parcial que todavía no alcanza las metas del gobierno para 2030. En particular, el empleo formal, el crecimiento por habitante, la composición de la inversión extranjera y el margen fiscal serán indicadores decisivos durante el tercer año de la administración.
En breve
- La economía creció 1.4% entre el primer y el segundo trimestre de 2026 y 1.9% a tasa anual en el segundo trimestre, según la medición revisada de INEGI.
- El IMSS reportó 22.8 millones de puestos registrados al cierre de junio, pero México, ¿cómo vamos? señaló que la informalidad laboral subió a 55.1% en el segundo trimestre.
- La IED alcanzó un máximo histórico para un primer semestre, aunque 88.5% correspondió a reinversión de utilidades y sólo 7.8% a nuevas inversiones.
Un crecimiento positivo, pero todavía moderado
Uno de los argumentos principales del gobierno fue que la economía mexicana retomó impulso durante el segundo trimestre de 2026. La Presidencia destacó un crecimiento trimestral de 1.4%, el mayor avance desde el primer trimestre de 2022. Sin embargo, para evaluar el desempeño anual es necesario utilizar la misma base de comparación: INEGI reportó un aumento de 1.9% frente al segundo trimestre de 2025, por debajo de la estimación oportuna de 2.1%.
La diferencia entre ambas cifras no implica una contradicción. El 1.4% corresponde a la variación respecto del trimestre inmediato anterior, mientras que el 1.9% mide el crecimiento anual. La lectura conjunta es más prudente: la economía avanzó después de una contracción trimestral de 0.3% en el primer trimestre, pero el ritmo anual todavía es insuficiente para modificar de forma sustantiva el ingreso promedio de los hogares.
México, ¿cómo vamos? advierte que, aunque el PIB alcanzó un máximo histórico, el PIB per cápita se mantiene en niveles similares a los de 2017. Esto significa que el tamaño total de la economía puede crecer sin que el resultado se traduzca con la misma intensidad en el ingreso disponible de cada persona. Para el tercer año, el desafío será convertir la recuperación trimestral en una expansión sostenida y con mayor productividad.
Empleo: máximo histórico contra una informalidad más alta
La presidenta también informó que la población ocupada llegó a 60 millones de personas, un máximo histórico, y que el empleo aumentó en 487 mil personas durante el trimestre. Esta cifra describe el conjunto del mercado laboral, incluyendo empleos formales e informales. El registro administrativo del IMSS permite observar otra dimensión: al 30 de junio había 22 millones 779 mil 704 puestos afiliados, de los cuales 86.9% eran permanentes.
El dato del IMSS es relevante porque muestra una base formal amplia y un salario base de cotización promedio de 669.1 pesos diarios. Además, durante el primer semestre se acumularon 262 mil 628 puestos, 91% permanentes. El avance es verificable, pero no resuelve por sí mismo el problema de la calidad laboral: la mayoría de las personas ocupadas no está necesariamente dentro de ese universo de trabajadores registrados.
La evaluación de México, ¿cómo vamos? ofrece el contrapeso. En el segundo trimestre de 2026, 55.1% de la población ocupada tenía un empleo informal, frente a una línea base de 54.4% en 2024. La organización calcula que entre enero y julio se generaron alrededor de 243 mil puestos ante el IMSS, apenas 35% de una meta acumulada de 700 mil empleos formales establecida por su semáforo de seguimiento.
La diferencia de ingresos también es sustancial. El ingreso laboral mensual promedio fue de 11 mil 492 pesos, pero alcanzó 15 mil 136 pesos en empleos formales y 8 mil 363 pesos en los informales. Por ello, una política que eleva el salario mínimo puede mejorar los ingresos de quienes están cubiertos por la regulación, pero tiene un alcance limitado cuando más de la mitad de las personas ocupadas trabaja fuera de la formalidad.
La pobreza laboral mejora, aunque la formalización no acompaña
El balance contiene un avance importante: la pobreza laboral se ubicó en 31.9% durante el segundo trimestre, el nivel más bajo para un segundo trimestre desde que existe la serie. Este indicador significa que los ingresos laborales de los hogares no son suficientes para adquirir la canasta alimentaria, por lo que su reducción constituye una señal favorable para el bienestar.
El problema es que esta mejoría convive con una informalidad creciente. La explicación puede estar en el incremento real de los ingresos laborales y en la recuperación del salario mínimo, pero la sostenibilidad del avance dependerá de que la economía genere más empleos con seguridad social, prestaciones y posibilidades de ahorro para el retiro. Sin esa transición, el alivio puede ser vulnerable a un periodo de menor crecimiento o a un repunte de la inflación.
IED récord, pero con pocas inversiones nuevas
La Secretaría de Economía informó que México captó 34 mil 968 millones de dólares de inversión extranjera directa durante el primer semestre de 2026, 2.1% más que el monto originalmente reportado para el mismo periodo de 2025. El resultado es un máximo histórico para un primer semestre y constituye uno de los puntos más sólidos del argumento oficial.
El desglose, sin embargo, cambia la interpretación. De acuerdo con la dependencia, 30 mil 957 millones de dólares, equivalentes a 88.5% del total, correspondieron a reinversión de utilidades. Las nuevas inversiones sumaron 2 mil 726 millones, apenas 7.8%, y las cuentas entre compañías representaron 3.7%. La reinversión confirma que empresas ya instaladas mantienen recursos en el país, pero no equivale al mismo impacto que la llegada de nuevos proyectos, plantas o centros de operación.
También existe una concentración territorial: Ciudad de México, Nuevo León, Estado de México, Baja California y Jalisco concentraron 73.9% del flujo. En el sector manufacturero se captaron 13 mil 482 millones de dólares, 38.6% del total. La cifra respalda la importancia de México en las cadenas de suministro de Norteamérica, aunque deja pendiente una distribución más amplia de la inversión y mejores condiciones para que los proyectos se conviertan en empleos formales fuera de los polos industriales tradicionales.
Banxico ve una economía con riesgos fiscales y de gobernanza
La encuesta de agosto del Banco de México, levantada entre 41 grupos de análisis y consultoría, elevó la expectativa media de crecimiento para 2026 a 1.25%, con una mediana de 1.30%. La revisión es positiva frente al mes anterior, pero todavía describe una expansión moderada. Para 2027, la mediana se mantuvo en 1.80%, lejos de un escenario de aceleración significativa.
El mismo ejercicio identifica los principales obstáculos para el crecimiento en los siguientes seis meses: gobernanza, con 41% de las respuestas; condiciones externas, con 26%; y condiciones económicas internas, con 25%. En el ámbito fiscal, los especialistas estimaron un déficit económico de 3.80% del PIB y requerimientos financieros del sector público de 4.30% para 2026.
Estos datos no prueban por sí solos una crisis fiscal, pero sí muestran que el espacio presupuestario seguirá siendo un tema de vigilancia. El gobierno deberá financiar programas sociales, infraestructura, seguridad y proyectos estratégicos sin deteriorar la confianza de inversionistas ni elevar de manera persistente el costo de la deuda. La promesa de austeridad tendrá que evaluarse con resultados presupuestarios, no sólo con declaraciones sobre reducción del gasto corriente.
El tercer año: pasar del balance a la ejecución
El Segundo Informe de Gobierno Sheinbaum 2026 presenta avances que sí pueden verificarse: un máximo histórico de IED para un primer semestre, mayor empleo registrado ante el IMSS, una reducción de la pobreza laboral y una recuperación trimestral de la actividad económica. Pero también deja una agenda cuantificable para el tercer año: reducir la informalidad, aumentar la creación de puestos formales, impulsar nuevas inversiones y sostener el crecimiento por encima del ritmo demográfico.
La conclusión independiente no es de aprobación o rechazo total. Es un balance mixto. La administración cuenta con resultados favorables en ingresos laborales, inversión acumulada y algunos indicadores de bienestar, pero todavía no logra demostrar que esos avances estén acompañados por una transformación suficientemente profunda del mercado laboral y de la capacidad productiva. El próximo informe deberá responder no sólo cuánto se gastó o cuántos beneficiarios existen, sino qué resultados permanentes produjo ese gasto en productividad, empleo formal, inversión nueva y crecimiento por persona.
Fuentes consultadas
- Presidencia de la República: registro del Segundo Informe de Gobierno, 1 de septiembre de 2026.
- Sistema de Información Legislativa de la Secretaría de Gobernación: sesión del Congreso General y recepción del informe.
- Presidencia de la República: cifras económicas destacadas por la presidenta, 26 de agosto de 2026.
- Secretaría de Economía: reporte de IED del primer semestre de 2026.
- IMSS: puestos de trabajo afiliados al 30 de junio de 2026.
- Banco de México: Encuesta sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado, agosto de 2026.
- México, ¿cómo vamos?: evaluación del mercado laboral en el marco del Segundo Informe.
- México, ¿cómo vamos?: revisión del PIB del segundo trimestre de 2026.
