Comparecencia del secretario de Hacienda ante la Cámara de Diputados por el Paquete Económico 2027La comparecencia de Hacienda abrió la revisión legislativa del Paquete Económico 2027 en San Lázaro.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, compareció el 30 de septiembre de 2026 ante el pleno de la Cámara de Diputados, en San Lázaro, para participar en la glosa del Segundo Informe de Gobierno y defender los principales supuestos del Paquete Económico 2027 México. En su exposición destacó una recaudación de 47 mil 300 millones de pesos asociada a bebidas azucaradas, inversiones por 24 mil millones de pesos en infraestructura hospitalaria, una previsión de crecimiento económico de entre 1.5% y 2.5% para 2027 y un gasto de inversión física equivalente a 2.6% del producto interno bruto.

La comparecencia no modificó por sí misma el proyecto enviado por el Ejecutivo, pero sí colocó los principales compromisos de Hacienda en el centro de la revisión parlamentaria. El paquete fue entregado al Congreso el 8 de septiembre y comprende los criterios macroeconómicos, la iniciativa de Ley de Ingresos, el proyecto de Presupuesto de Egresos y las medidas fiscales que lo acompañan. La Cámara de Diputados y el Senado todavía pueden modificar sus componentes dentro del proceso legislativo.

En breve

  • Hacienda proyecta para 2027 un crecimiento real de entre 1.5% y 2.5%, con ingresos públicos por 10.636 billones de pesos.
  • El proyecto plantea destinar 2.6% del PIB a inversión física, mientras que salud tendría alrededor de 1.1 billones de pesos.
  • Las bancadas cuestionaron el costo financiero de la deuda, estimado en más de 1.57 billones de pesos, así como la capacidad de convertir las metas en obras y servicios verificables.

La matriz de compromisos que queda para el Congreso

El punto central de la discusión no será únicamente si las cifras son políticamente atractivas, sino si existe una relación clara entre cada meta, la partida presupuestaria correspondiente y un mecanismo para evaluar sus resultados. Con base en la información presentada por Hacienda y en el proyecto difundido por el Canal del Congreso, la revisión puede organizarse en cuatro frentes.

1. Crecimiento: una meta moderada, pero expuesta al entorno externo

Hacienda colocó el crecimiento de 2027 en un rango de 1.5% a 2.5%. La estimación coincide con el escenario de mediano plazo incluido en los documentos de política económica, pero implica que el presupuesto deberá operar en un contexto de expansión limitada. Para que el gasto público tenga un efecto mayor sobre la actividad productiva, los diputados tendrán que revisar si la inversión física está concentrada en proyectos con capacidad de ejecución y no sólo en asignaciones generales.

El riesgo para esta meta está fuera de las cifras presupuestarias: la evolución de la economía estadounidense, el comercio regional y la revisión del T-MEC pueden incidir en exportaciones, inversión y empleo. Por eso, el debate debería incluir escenarios alternativos y no limitarse al supuesto central del Ejecutivo.

2. Recaudación: más ingresos sin una reforma fiscal general

Durante su comparecencia, Amador Zamora sostuvo que la recaudación tributaria podría aumentar 0.7 puntos del PIB al cierre de 2026 sin una reforma fiscal integral. La Secretaría de Hacienda ha planteado fortalecer la fiscalización, combatir la evasión y mejorar los controles sobre deducciones y facturación. En el proyecto para 2027, los ingresos totales se calculan en 10.636 billones de pesos; de ese monto, los impuestos representarían la principal fuente, con cerca de 3.289 billones por ISR, 1.768 billones por IVA y 828 mil 256 millones por IEPS.

La cifra de 47 mil 300 millones de pesos recaudados por bebidas azucaradas funciona como ejemplo de la estrategia, pero no sustituye una explicación completa sobre la composición de los ingresos. El Congreso deberá identificar cuánto de la recaudación adicional depende de medidas administrativas, cuánto de cambios en el consumo y cuánto de una mayor actividad económica. Esa distinción será relevante para evitar que una expectativa optimista de ingresos termine generando presiones sobre el gasto.

3. Inversión física: el compromiso más visible

El secretario presentó el Plan de Inversión para Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar como uno de los pilares de 2027. La meta equivale a 2.6% del PIB en gasto de inversión física presupuestaria y busca conectar regiones. El proyecto también contempla 150 mil 875 millones de pesos para infraestructura ferroviaria, incluidos recursos para el Tren Maya y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.

La discusión legislativa tendrá que ir más allá del monto agregado. Una pregunta clave será cuánto se destina a nuevas obras, cuánto a mantenimiento y cuánto corresponde a proyectos multianuales. También deberá revisarse la distribución regional, especialmente después de que desde Movimiento Ciudadano se cuestionaron recursos pendientes para carreteras del norte del país. El indicador decisivo no será sólo el porcentaje del PIB, sino el avance físico y financiero de cada proyecto.

4. Salud y bienestar: continuidad con presión sobre el gasto

Hacienda reportó inversiones por 24 mil millones de pesos en salud para nuevas instalaciones hospitalarias y el proyecto de 2027 contempla alrededor de 1.1 billones de pesos para el sector, con un aumento real de 10.9%. Además, los programas para el bienestar concentrarían 1.025 billones de pesos, mientras que el gasto total en pensiones contributivas y no contributivas rondaría 2.48 billones.

Estas partidas muestran que el presupuesto mantiene una fuerte orientación social, pero también plantean una exigencia de seguimiento: diferenciar el gasto de inversión del gasto operativo y medir si los recursos se traducen en capacidad hospitalaria, medicamentos, personal y atención efectiva. Para los legisladores, el reto será evitar que el crecimiento nominal de las asignaciones se presente como resultado sin indicadores de cobertura y calidad.

Deuda e intereses: el límite que señalaron las bancadas

El principal cuestionamiento opositor se concentró en el costo financiero. Patricia Flores Elizondo, de Movimiento Ciudadano, señaló que el pago de intereses superaría 1.57 billones de pesos en 2027 y advirtió que esa carga reduce el margen para seguridad, salud e inversión. El priista Yerico Abramo Masso planteó revisar la relación entre ingresos, gasto y endeudamiento, mientras que el panista Federico Döring cuestionó los resultados frente al huachicol fiscal y pidió claridad sobre las acciones de recuperación de activos.

El proyecto estima un déficit de hasta 1.55 billones de pesos, equivalente a 3.9% del PIB, y una deuda del sector público de 55.8% del PIB, frente a 52.5% registrada al primer semestre de 2026. Hacienda sostiene que las finanzas públicas son sostenibles, pero la discusión deberá precisar cuándo comenzaría una reducción más firme del déficit y qué ocurriría si el crecimiento queda por debajo del rango previsto.

La posición de las bancadas también mostró que el debate no estará dividido únicamente entre apoyo y rechazo. Morena y sus aliados defendieron la continuidad de la política social y la inversión; el PVEM pidió certidumbre para la inversión y mayor innovación; el PRI puso el acento en empleo y deuda; el PAN reclamó resultados contra delitos fiscales, y Movimiento Ciudadano enfocó su crítica en el costo de los intereses y las obras regionales.

Los siguientes puntos críticos antes de aprobar el paquete

El calendario legislativo deja poco margen para resolver inconsistencias. La Ley de Ingresos debe ser aprobada por la Cámara de Diputados a más tardar el 20 de octubre y por el Senado el 31 de octubre. El Presupuesto de Egresos corresponde exclusivamente a los diputados y debe aprobarse a más tardar el 15 de noviembre.

  1. Verificar que los ingresos proyectados tengan sustento técnico y no dependan de una recaudación extraordinaria difícil de repetir.
  2. Contrastar el 2.6% del PIB de inversión física con los anexos de obra, calendarios de ejecución y necesidades de mantenimiento.
  3. Determinar si el pago de intereses y las pensiones desplazan recursos de seguridad, salud, educación e infraestructura.
  4. Exigir indicadores para medir los resultados de las inversiones hospitalarias y de los programas sociales.
  5. Revisar los escenarios de deuda y déficit ante un crecimiento menor al previsto o un deterioro de las condiciones externas.

La comparecencia de Édgar Amador Zamora dejó una ruta fiscal con tres pilares: recaudar más mediante fiscalización, sostener el gasto social y elevar la inversión productiva. La prueba para el Congreso será convertir esa ruta en un presupuesto verificable, con partidas identificables, metas medibles y mecanismos de corrección si los ingresos o el crecimiento no se comportan como espera Hacienda.

Fuentes consultadas

Por Editor

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