Mapa de México que muestra la concentración estatal de las exportaciones electrónicas en Chihuahua y Jalisco durante el segundo trimestre de 2026Chihuahua y Jalisco concentraron 81.4% de las exportaciones electrónicas de las entidades federativas en el segundo trimestre de 2026.

Las exportaciones de las entidades federativas aumentaron 31.6% anual en el segundo trimestre de 2026 y alcanzaron 195,260.7 millones de dólares entre abril y junio, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el 30 de septiembre. El resultado fue encabezado por Chihuahua y Jalisco, pero nueve estados reportaron retrocesos, de acuerdo con los datos del instituto y el desglose publicado por Expansión.

El dato nacional muestra un salto relevante, aunque no una expansión uniforme. La mayor parte del valor se concentró en un grupo reducido de entidades y, dentro de la manufactura, en productos electrónicos. Esa combinación modifica la lectura tradicional del mapa exportador mexicano: el crecimiento ya no depende únicamente del corredor automotriz, sino de una concentración cada vez más visible en actividades vinculadas con computación, comunicación, medición y componentes electrónicos.

En breve

  • Las exportaciones estatales sumaron 195,260.7 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, 31.6% más que en el mismo periodo de 2025.
  • Chihuahua y Jalisco concentraron 81.4% de las exportaciones electrónicas, mientras siete entidades reunieron 73.5% del total estatal.
  • La electrónica creció 124.4% anual; el equipo de transporte avanzó 3.9% y las exportaciones agropecuarias disminuyeron 3.1%.

Un crecimiento concentrado en siete entidades

Chihuahua se mantuvo como la principal entidad exportadora, con 49,027.5 millones de dólares y una participación de 25.1% del total. Jalisco ocupó el segundo lugar con 23,585.1 millones y 12.1%. Les siguieron Nuevo León, con 9.5%; Coahuila, con 9.2%; Baja California, con 7.6%; Guanajuato, con 5.2%, y Tamaulipas, con 4.8%.

En conjunto, esas siete entidades aportaron 73.5% de las exportaciones estatales. La cifra permite distinguir entre crecimiento agregado y concentración real: aunque el país registró un avance superior a 30%, casi tres cuartas partes del valor se originaron en siete territorios, principalmente del norte, el Bajío y el occidente industrial.

La concentración también se observa en las tasas de crecimiento. Jalisco aumentó sus exportaciones 130.8% anual y Chihuahua lo hizo 87.3%. Después aparecieron Guerrero, con 67.1%; Colima, con 60.4%, y Tabasco, con 33.5%. Sin embargo, las tasas más altas de algunos estados deben interpretarse junto con su escala: un crecimiento porcentual elevado no necesariamente equivale a una contribución absoluta comparable con la de Chihuahua, Jalisco o Nuevo León.

En el extremo contrario, Quintana Roo registró el mayor retroceso, de 75.1%, seguido de Morelos, con una caída de 48.6%; Hidalgo, con 18.7%; Ciudad de México, con 10.1%, y Michoacán, con 9.9%. También disminuyeron las exportaciones de Chiapas, Tamaulipas, Nayarit y Guanajuato. En este último caso, la reducción fue marginal, de 0.3%, pero contrasta con su peso dentro de la manufactura nacional.

La electrónica cambia el centro de gravedad

La manufactura representó 92.5% de las exportaciones estatales y creció 32% anual. La minería aportó 5.2% y avanzó 48.3%, mientras que el sector agropecuario representó 2.3% y retrocedió 3.1%. El motor decisivo estuvo dentro de la industria manufacturera.

Las exportaciones de equipo de computación, comunicación, medición, componentes y accesorios electrónicos aumentaron 124.4% anual y sumaron 70,463.1 millones de dólares. Ese monto equivalió a 36.1% de todas las exportaciones de las entidades federativas en el trimestre. En otras palabras, más de uno de cada tres dólares exportados desde los estados correspondió a ese conjunto de productos.

La concentración geográfica del subsector fue todavía mayor que la del total. Chihuahua aportó 37,725.9 millones de dólares en productos electrónicos, 53.5% del total nacional de esa categoría, tras registrar un crecimiento anual de 148.9%. Jalisco sumó 19,657.6 millones y representó 27.9%, con un aumento de 201.3%. Entre ambos estados reunieron 81.4% de las exportaciones electrónicas.

Nuevo León también mostró un crecimiento significativo en este subsector, de 119.4%, aunque su participación fue de 4.9%. La lectura relevante para la política industrial es que el avance no se distribuyó de manera proporcional entre las entidades con capacidad manufacturera: se acumuló en polos específicos con infraestructura, proveedores, capital y vínculos logísticos orientados a mercados externos.

El equipo de transporte avanza, pero pierde velocidad relativa

El equipo de transporte —categoría estrechamente relacionada con la industria automotriz y otros bienes de movilidad— sumó 56,476.6 millones de dólares. Su crecimiento anual fue de apenas 3.9%, por debajo del dinamismo electrónico. Aun así, representó 28.9% del total exportado por las entidades.

La comparación entre ambos sectores es central: electrónica y equipo de transporte concentraron en conjunto 65% de las exportaciones estatales, pero el primero creció más de 30 veces más rápido en términos porcentuales. Esto no significa que la industria automotriz haya dejado de ser estratégica; indica que su expansión fue más moderada durante el trimestre y que su participación relativa perdió terreno frente a los productos electrónicos.

Coahuila se mantuvo como el principal exportador de equipo de transporte, con 11,033.8 millones de dólares y un crecimiento de 4.8%. Guanajuato ocupó el segundo lugar con 7,421 millones, aunque sus ventas disminuyeron 2.9%. Nuevo León aumentó 9.2%, San Luis Potosí 9% y Chihuahua 6.5% en esta categoría.

El contraste se refleja en el total estatal: mientras Chihuahua y Jalisco avanzaron a tasas de 87.3% y 130.8%, respectivamente, Guanajuato prácticamente se estancó, Coahuila creció 6% y San Luis Potosí 7.3%. La composición sectorial, por tanto, ayuda a explicar por qué algunas economías industriales capturaron mejor el impulso exportador del trimestre que otras.

El campo queda fuera del principal ciclo de expansión

La fotografía sectorial también revela una brecha entre las manufacturas orientadas a cadenas globales y las actividades primarias. Las exportaciones agropecuarias disminuyeron 3.1% anual y sumaron 4,575.5 millones de dólares. Dentro de este rubro, las exportaciones agrícolas retrocedieron 0.4% y las de cría y explotación de animales cayeron 67.1%; pesca, caza y captura aumentaron 16.1%.

Michoacán continuó como el principal exportador agrícola, con 953.1 millones de dólares, aunque registró una disminución anual de 18.7%. Le siguieron Sonora, Sinaloa y Jalisco. El resultado sugiere que el auge exportador del segundo trimestre no se trasladó de forma generalizada a todas las actividades productivas, especialmente a aquellas más expuestas a ciclos agroclimáticos, precios internacionales y cambios en la oferta.

Qué revela el mapa para la política económica

La estadística del INEGI mide el valor de las mercancías según la entidad donde se ubica el establecimiento que participa en su producción, por lo que sirve para identificar vocaciones exportadoras, pero no equivale por sí sola al lugar donde se concentra todo el valor agregado de una cadena. Esta precisión es importante: una entidad puede registrar grandes exportaciones y, al mismo tiempo, depender de insumos, tecnología o decisiones corporativas originadas en otras regiones.

El resultado del segundo trimestre plantea tres retos. El primero es ampliar la participación de más estados en sectores de mayor crecimiento, mediante infraestructura eléctrica, logística, formación técnica y proveedores nacionales. El segundo es evitar que la dependencia de unos cuantos polos aumente la vulnerabilidad ante cambios en la demanda externa, interrupciones logísticas o decisiones de relocalización empresarial. El tercero es elevar el contenido nacional de las exportaciones electrónicas para que el crecimiento genere más efectos sobre empresas mexicanas y empleos especializados.

Para Chihuahua y Jalisco, el salto electrónico confirma una ventaja competitiva, pero también eleva la exigencia de diversificar mercados y fortalecer capacidades locales. Para los estados automotrices, el avance moderado del equipo de transporte representa una señal para acelerar la transición hacia vehículos eléctricos, autopartes de mayor complejidad y actividades relacionadas con software, baterías y sistemas electrónicos.

Así, las exportaciones estatales México 2026 no cuentan una historia de expansión homogénea. El país exportó mucho más, pero el avance se apoyó en pocos estados y en una categoría manufacturera específica. La pregunta para los siguientes trimestres será si la electrónica puede convertirse en una plataforma de diversificación nacional o si el nuevo crecimiento terminará reforzando la concentración territorial que ya muestran los datos.

Fuentes consultadas

Por Editor

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