México registró un superávit comercial de 605.4 millones de dólares en agosto de 2026, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el lunes 28 de septiembre. El resultado corresponde al intercambio de mercancías del país y contrasta con el déficit de 847.5 millones de dólares observado en julio. El cambio se produjo por la ampliación del saldo positivo no petrolero y por una reducción del déficit petrolero, de acuerdo con las cifras oportunas elaboradas con información del SAT, la Secretaría de Economía, Banco de México e INEGI.
El dato importa porque el saldo favorable no se explica únicamente por una caída de las importaciones. En agosto, las exportaciones sumaron 78 mil 10.5 millones de dólares, un aumento anual de 40.4 por ciento, mientras que las importaciones alcanzaron 77 mil 405.1 millones, con un crecimiento de 34.2 por ciento. Es decir, México vendió más al exterior y también compró más, pero el avance de las ventas fue suficientemente amplio para dejar un balance positivo.
El superávit no petrolero tomó el relevo
La principal fuente del resultado fue la balanza de productos no petroleros. Su superávit pasó de 2 mil 809 millones de dólares en julio a 4 mil 46.8 millones en agosto. Al mismo tiempo, el déficit petrolero se redujo de 3 mil 656.6 millones a 3 mil 441.5 millones de dólares. La combinación de ambos movimientos produjo el saldo total positivo.
La composición muestra un cambio relevante para las finanzas externas de México. Las exportaciones petroleras disminuyeron 2.8 por ciento anual en agosto y sumaron mil 581.6 millones de dólares. El petróleo crudo representó 827.1 millones de ese monto, mientras que otros productos petroleros aportaron 754.4 millones. Por contraste, las exportaciones no petroleras crecieron 41.7 por ciento anual.
En los primeros ocho meses de 2026, la diferencia es todavía más marcada: la balanza petrolera acumuló un déficit de 22 mil 330 millones de dólares, pero la no petrolera registró un superávit de 32 mil 190 millones. El saldo total fue positivo en 9 mil 860 millones de dólares, frente al déficit de 913 millones registrado en el mismo periodo de 2025. Esto significa que el resultado acumulado depende de la capacidad manufacturera y extractiva no petrolera para compensar las compras netas de energía.
Equipos eléctricos y electrónicos encabezan el avance
El desempeño exportador de agosto estuvo concentrado en manufacturas no automotrices. Las ventas de equipos y aparatos eléctricos y electrónicos crecieron 122.3 por ciento anual. También avanzaron los productos de minerometalurgia, con un aumento de 50.4 por ciento; los productos de plástico y caucho, con 10.6 por ciento; los alimentos, bebidas y tabaco, con 10 por ciento, y la maquinaria y equipo especial para industrias diversas, con 7.2 por ciento.
En conjunto, las exportaciones manufactureras aumentaron 42.6 por ciento anual. Sin embargo, el promedio oculta una diferencia entre ramas: las exportaciones automotrices disminuyeron 2.2 por ciento, mientras las no automotrices avanzaron 63.2 por ciento, según los datos reportados a partir de la estadística del INEGI.
La caída automotriz fue visible tanto en el mercado estadounidense como en otros destinos. Las ventas de vehículos y autopartes a Estados Unidos bajaron 1 por ciento anual y las dirigidas al resto del mundo disminuyeron 7.8 por ciento. El resultado sugiere que el superávit de agosto no puede atribuirse al patrón tradicional de la industria automotriz, aunque esa rama sigue siendo una pieza central del comercio exterior mexicano.
Estados Unidos concentra el impulso exportador
La dependencia del mercado estadounidense también aumentó la relevancia del dato. Las exportaciones no petroleras dirigidas a Estados Unidos subieron 45.2 por ciento anual en agosto, frente a un crecimiento de 23.5 por ciento en las ventas destinadas al resto del mundo.
En el acumulado de enero a agosto, 84.7 por ciento de las exportaciones no petroleras tuvo como destino Estados Unidos, mientras que 65.1 por ciento correspondió a productos distintos de los automotrices. Esta combinación ayuda a explicar por qué la electrónica, los equipos de cómputo, la maquinaria y otros bienes industriales tuvieron un peso decisivo en el resultado.
La concentración geográfica tiene dos lecturas. Por un lado, confirma la integración de México con las cadenas de suministro de América del Norte y la capacidad de las empresas instaladas en el país para responder a la demanda industrial estadounidense. Por otro, deja al sector externo expuesto a cambios en el ciclo manufacturero de Estados Unidos, decisiones de inversión, medidas comerciales y modificaciones en las reglas de origen.
Importaciones: más insumos, pero inversión con avance moderado
El comportamiento de las importaciones ofrece una señal adicional. Las compras de bienes de uso intermedio sumaron 63 mil 255 millones de dólares en agosto, un incremento anual de 41.9 por ciento. Estos productos incluyen insumos y componentes utilizados en procesos de producción, por lo que su avance es compatible con una mayor actividad de las industrias exportadoras.
La cifra también evita una lectura simplista del superávit como resultado de una economía cerrada o de una contracción general de la demanda interna. México importó más bienes intermedios precisamente en un mes de fuerte crecimiento de las exportaciones. La relación no prueba por sí sola cuánto valor agregado se generó en el país, pero sí muestra que una parte importante del dinamismo exportador requiere componentes adquiridos en el exterior.
Las importaciones de bienes de consumo llegaron a 9 mil 132 millones de dólares, 8.9 por ciento más que en agosto de 2025. En tanto, las compras de bienes de capital alcanzaron 5 mil 18 millones, un aumento anual de 6.9 por ciento. El avance de los bienes de capital es positivo porque incluye maquinaria y equipo, aunque fue menor que el crecimiento de los bienes intermedios y no permite hablar todavía de una aceleración equivalente de la inversión productiva.
En enero-agosto, las importaciones totales crecieron 26.8 por ciento. Las de bienes intermedios aumentaron 32.7 por ciento, las de consumo 9.6 por ciento y las de capital apenas 3 por ciento. La diferencia sugiere que el comercio exterior mexicano está expandiéndose con mayor intensidad por la operación corriente de las cadenas productivas que por una renovación acelerada de la capacidad instalada.
Qué revela el saldo acumulado
El superávit de agosto es una fotografía favorable, pero el acumulado ofrece una lectura más completa. Entre enero y agosto, las exportaciones sumaron 549 mil 397.6 millones de dólares, 29.3 por ciento más que un año antes. Las importaciones totalizaron 539 mil 537.3 millones, con un incremento de 26.8 por ciento.
La brecha positiva de 9 mil 860.3 millones de dólares es la más amplia para un periodo enero-agosto desde 2020, de acuerdo con datos difundidos por el INEGI y consultados en las series de Banco de México. Aun así, no equivale a una independencia energética ni a una menor necesidad de insumos externos: la balanza petrolera permanece en déficit y el componente intermedio domina las compras mexicanas.
Para la política económica, el reto será convertir el crecimiento de las exportaciones no automotrices en una base más diversificada de proveedores nacionales. El avance de equipos eléctricos, electrónicos y maquinaria abre oportunidades para elevar el contenido mexicano, pero también mantiene la presión sobre infraestructura, energía, logística y formación de personal especializado. Mientras tanto, la concentración en Estados Unidos y el menor dinamismo automotriz recuerdan que el resultado positivo no elimina los riesgos de depender de pocos mercados y de un conjunto limitado de cadenas industriales.
En breve
- Saldo de agosto: superávit comercial de 605.4 millones de dólares, después de un déficit de 847.5 millones en julio.
- Motor exportador: las exportaciones no petroleras crecieron 41.7 por ciento; los equipos eléctricos y electrónicos aumentaron 122.3 por ciento.
- Señal mixta: las importaciones intermedias subieron 41.9 por ciento, pero las de bienes de capital avanzaron sólo 6.9 por ciento en agosto y 3 por ciento en el acumulado.
Fuentes consultadas
- INEGI, Estadísticas de Comercio Internacional de Mercancías de México, agosto de 2026.
- Banco de México, Sistema de Información Económica, balanza comercial de mercancías de México.
- La Jornada, reporte sobre el desempeño de las exportaciones manufactureras en agosto.
- Europa Press, información sobre el saldo comercial de México en agosto de 2026.
