Mapa de México con la expansión del Servicio Universal de Salud y las Farmacias del Bienestar en 24 estadosLa primera etapa del Servicio Universal de Salud se concentrará en las 24 entidades donde opera el IMSS-Bienestar.

La presidenta Claudia Sheinbaum firmó el 25 de agosto de 2026, desde Palacio Nacional, el decreto para crear 12 mil 750 consultorios de atención primaria del Servicio Universal de Salud en los 24 estados donde opera el IMSS-Bienestar; estos espacios están previstos para comenzar a funcionar en enero de 2027, mientras que las Farmacias del Bienestar se ampliarán gradualmente desde septiembre y hasta noviembre de 2026.

El anuncio plantea una de las mayores expansiones recientes de la atención primaria en México, pero también abre una etapa de ejecución con exigencias distintas para cada entidad. La cifra nacional resume la dimensión del programa, aunque todavía no permite saber cuántos consultorios serán construidos, cuántos funcionarán en inmuebles adaptados, qué plazas estarán cubiertas o con qué frecuencia se surtirán las recetas.

Dos componentes, dos calendarios

La estrategia combina la creación de consultorios con una red de distribución de medicamentos vinculada al programa Salud Casa por Casa. No se trata de una sola infraestructura ni de un único momento de arranque.

Los consultorios del Servicio Universal de Salud comenzarían operaciones en enero de 2027. De acuerdo con la información presentada por la Secretaría de Salud, cada espacio tendrá personal médico o de enfermería con licenciatura, equipamiento homologado, computadora, conexión a internet, expediente médico electrónico y capacidad para referir a pacientes que requieran atención de segundo nivel.

El modelo contempla dos turnos entre semana, de 08:00 a 20:00 horas, y un turno de 08:00 a 14:00 horas durante los fines de semana. También se ha señalado que los consultorios podrán ofrecer hasta 90 tipos de medicamentos gratuitos, una cobertura distinta a la de las Farmacias del Bienestar.

La red de farmacias, en cambio, tendrá una primera expansión entre septiembre y noviembre de 2026. El Gobierno federal prevé llegar a 6 mil 567 puntos en los 24 estados incorporados al IMSS-Bienestar. El esquema utilizará Farmacias del Bienestar, Tiendas de Alimentación para el Bienestar y centros de salud, además de mil máquinas automatizadas que emplearán códigos QR para validar las recetas y entregar los medicamentos disponibles.

En esta fase, el personal de Salud Casa por Casa podrá prescribir 22 medicamentos para padecimientos leves y para el control de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión. La diferencia entre los 22 medicamentos de esta red y los hasta 90 previstos para los consultorios será relevante para evaluar qué servicio recibe cada usuario y bajo qué condición de atención.

El mapa estatal muestra una concentración desigual

La distribución anunciada no será uniforme. Según los datos expuestos durante la conferencia presidencial, 7 mil 111 consultorios se ubicarán en comunidades rurales y 5 mil 639 en zonas urbanas. La proporción coloca el énfasis en localidades con mayores barreras de traslado, aunque el resultado dependerá de que existan rutas de referencia, personal suficiente y abasto continuo.

Chiapas concentrará mil 312 consultorios; Veracruz, mil 298, y Oaxaca, mil 236. Esas tres entidades reunirán cerca de 30 por ciento del total nacional, lo que refleja la prioridad otorgada a estados con amplias zonas rurales y una demanda elevada de servicios básicos. Puebla contará con 812 espacios, mientras que Quintana Roo tendrá 187, de acuerdo con comunicados de los gobiernos estatales.

Estas cifras permiten observar por qué el promedio nacional puede ser engañoso. Un estado puede cumplir con la instalación física de sus consultorios, pero enfrentar dificultades para llenar turnos, mantener internet, garantizar medicamentos o trasladar a los pacientes referidos. La evaluación deberá realizarse por municipio y no sólo mediante el número total asignado a cada entidad.

También existe una diferencia política y administrativa en el alcance inicial. La primera etapa se concentrará en los 24 estados que ya forman parte del IMSS-Bienestar. Los estados que no se han incorporado a ese esquema —entre ellos Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León y Querétaro— requerirán acuerdos distintos con la Federación, según lo explicado por la presidenta.

Por ello, el Servicio Universal de Salud todavía no equivale a una red homogénea en todo el territorio nacional. Su despliegue inicial depende del grado de federalización existente y de la coordinación con los gobiernos estatales. La cobertura universal anunciada tiene, en esta primera fase, una geografía administrativa concreta.

La infraestructura no parte del mismo punto

El Gobierno federal informó que los consultorios podrán ubicarse en infraestructura nueva, Unidades de Medicina Familiar del IMSS-Bienestar, espacios urbanos y Casas de Salud rurales. La adecuación se realizará con participación de los Comités de Salud para el Bienestar, bajo un mecanismo similar al de La Clínica es Nuestra.

Este diseño puede reducir costos y acelerar la instalación si los inmuebles ya están identificados y cuentan con servicios básicos. Sin embargo, también hace necesario transparentar qué proporción de los 12 mil 750 espacios será nueva y cuál corresponderá a consultorios adaptados. La distinción importa porque las necesidades presupuestales, los tiempos de obra y la capacidad instalada no son iguales.

La convocatoria para contratar al personal está prevista del 14 de septiembre al 31 de octubre de 2026. Podrán participar médicos, personal de enfermería, técnicos y auxiliares, así como médicos jubilados. La contratación será una de las primeras pruebas del programa: para operar dos turnos entre semana y atención sabatina o dominical no basta con asignar un consultorio, también se requiere cubrir horarios y garantizar sustituciones.

Qué indicadores permitirán medir el resultado

La promesa de sumar más de 40 millones de consultas anuales ofrece una referencia de capacidad, pero no constituye por sí misma un resultado sanitario. Para dar seguimiento a la estrategia será necesario publicar avances comparables por estado y municipio.

  • Consultorios habilitados: número de espacios terminados, equipados y abiertos al público, separados entre obra nueva y adaptación.
  • Personal contratado: plazas autorizadas, ocupadas y efectivamente cubiertas por turno.
  • Servicios prestados: consultas otorgadas, pacientes con seguimiento de enfermedades crónicas y referencias al segundo nivel.
  • Medicamentos: recetas emitidas, recetas surtidas completamente, entregas parciales y días con desabasto.
  • Operación de las máquinas: equipos instalados, disponibilidad consultada, entregas exitosas y fallas del sistema de códigos QR.
  • Acceso territorial: distancia o tiempo promedio de traslado para las comunidades rurales y número de personas atendidas por punto.

El antecedente inmediato de las Farmacias del Bienestar es el piloto en el Estado de México. La Secretaría de Salud reportó 491 farmacias en esa entidad y más de 350 mil medicamentos recetados durante esa etapa. El dato sirve como punto de comparación, pero la expansión a 24 estados multiplicará las necesidades de logística, almacenamiento, conectividad y supervisión.

En términos de política pública, el programa desplaza el centro de atención desde los hospitales hacia la prevención, la consulta general y el control de padecimientos crónicos. Si los consultorios funcionan con horarios completos y las farmacias mantienen existencias, la red puede reducir traslados y presión sobre unidades hospitalarias. Si la infraestructura abre sin personal o las recetas no se surten, el efecto será principalmente administrativo y no una ampliación real del acceso.

En breve

  • El decreto contempla 12 mil 750 consultorios del Servicio Universal de Salud en 24 estados, con inicio de operaciones previsto para enero de 2027.
  • Las Farmacias del Bienestar crecerán de septiembre a noviembre de 2026, con una meta de 6 mil 567 puntos y mil máquinas automatizadas.
  • La medición clave será estatal y municipal: consultorios abiertos, turnos cubiertos, recetas surtidas, abasto y tiempos de atención.

Fuentes consultadas

Por Editor

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